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En el texto, el vocablo “esbozó” (l.22) es sinónimo de...

Texto para los ítems de 14 a 26


Dios para después de un secuestro


1 El desplome político y el aislamiento personal de la

exsenadora franco-colombiana Ingrid Betancourt se fraguaron

hace cuatro años, cuando cometió la torpeza de reclamar al

4 Estado colombiano más de cinco millones de euros por las

supuestas responsabilidades oficiales en su secuestro por las

Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). La

7 querellante, que estudia teología y griego antiguo en Oxford y

reflexiona sobre la condición humana, recobró la libertad,

vendió millones de libros y productores de campanillas quieren

10 una película, pero Betancourt perdió el cariño de la mayoría de

sus compatriotas, incapaces de entender su sablazo al Estado.

Se desdijo — “era una cantidad simbólica” —, pero el

13 aborrecimiento había cobrado vida propia.

Liberada en julio de 2008 tras seis años de cautividad,

esta mujer resolutiva y valiente transitó en cuestión de días del

16 cielo al infierno: de la apoteosis de París, Nueva York, Madrid

y Roma al olvido y la malquerencia en Colombia.

El secuestro más mediático de la historia hirió de

19 muerte su matrimonio. Lejos de abrazar a su marido con la

pasión supuestamente acumulada durante seis años de ausencia,

el día del reencuentro le saludó glacialmente, como si se

22 hubieran despedido un día antes. Apenas esbozó una sonrisa

cuando Juan Carlos Lecompte, perplejo, se atrevió a darle un

beso en la mejilla, que ella no devolvió. Siempre abrazada a su

25 madre, soltó un brazo para acariciar superficialmente el mentón

de su esposo y decirle sin alegría ni emoción: “¿Qué hay de

nuevo, Juaqui?”. Después le palmeó la mejilla con flojera y no

28 hubo más. Aquella noche fue de separación de almas y cuerpos.

Dos años después se divorciaron.

De poco le sirvió la creación de una fundación sobre

31 derechos humanos, y conmovió lo justo el testimonio de su

calvario, recogido en el libro No Hay Silencio que no

Termine. No impresionó en su país tanto como en Europa o

34 Estados Unidos, porque cientos de compatriotas secuestrados

habían divulgado antes sus propias torturas y porque el horror

se turnó con el espanto en la Colombia de los últimos cuatro

37 decenios.

La temeridad le costó cara, pero pocos podrán negarle

coraje en la denuncia de la corrupción y cobardía entre los

40 políticos colombianos. Ingrid aún se duele del castigo, le cuesta

sobrellevar las distorsiones o mentiras sobre su secuestro, la

bilis vertida en Colombia cuando pidió los cinco millones, y

43 la inquina de quienes redujeron su trayectoria política al

capricho de una niñata afrancesada y consentida.


Internet: <www.elpais.com> (adaptado).


Considerando los aspectos semánticos y gramaticales del texto, juzgue los ítems subsiguientes.

En el texto, el vocablo “esbozó” (l.22) es sinónimo de sugirió.


C

Certo


E

Errado