Texto 1
LOS ÍBEROS
Jorge Alonso defiende la tendencia científica general de que los íberos proceden del Norte de África, de donde emigraron a partir de los grandes cambios climáticos de la era Preneolítica, que desecaron las extensas zonas acuáticas del Sáhara donde estaban asentados. La referencia más actual de aquellos pueblos son los bereberes. No sólo sus antepasados preneolíticos habrían pasado a la Península Ibérica sino también a Italia (etruscos), a Creta (minoicos primitivos) y a otros lugares del Mediterráneo hasta toparse con las montañas del Cáucaso.
En apoyo de esta corriente científica, Alonso cita, entre otros, estudios etnográficos de Humboldt y arqueológicos de Adolfo Schulten y del profesor Escacena, de Sevilla, y muy especialmente un estudio realizado mundialmente de los genes HLA en 542 laboratorios de diferentes países y cuyo resultado diferencia a españoles, portugueses y vascos del resto de los europeos, identificándolos cerca de las poblaciones africanas.
Yo me basé en la traducción fonética de los signos, realizada por diversos filólogos, especialmente por Manuel Gómez Moreno, que fue presidente de la Real Academia de la Historia. Por ejemplo, me enfrenté a términos cuya traducción fonética sonaba bastante, logrando identificar balce, que en el vasco equivale a baltz (oscuridad); atin, de igual fonética que el euskera afean (en la puerta); atar, en euskera aur (delante). La interpretación de las tres frases quedaría así: la transcripción fonética en íbero sería balce-atin, reconstruida en euskera como baltz-atean, y en castellano, oscuridad en la puerta, que redactado correctamente sería "en la puerta de la oscuridad".
(Artículo adaptado de la Revista TIEMPO, 16-II-98)
En el texto se afirma que
el pueblo vasco originariamente estaba asentado en el Norte de África.
las investigaciones lingüísticas dan prestigio a los estudios genéticos.
el euskera es la llave para traducir el íbero.
la traducción fonética se ha utilizado para buscar las similitudes entre el vasco y el castellano.
fonéticamente el castellano y el íbero son lenguas homogéneas.